La Asociación Catalana de Solidaridad y Ayuda al Refugiado (ACSAR) nació como una iniciativa pionera en Cataluña y España en el ámbito de la acogida y la defensa de los derechos de las personas refugiadas. Sus orígenes se remontan a los primeros años de la transición democrática, cuando distintos colectivos sociales y personas comprometidas con los derechos humanos comenzaron a organizarse para hacer frente a la crisis de personas refugiadas en todo el mundo.
Los inicios: de los años setenta a 1980
A lo largo de la década de 1970, en el contexto de la posdictadura y las primeras elecciones democráticas, se constituyeron grupos y comisiones de solidaridad asociadas al movimiento de Entesa dels Catalans, centrados en la defensa de los derechos de las personas refugiadas. Este trabajo, fruto de la movilización de personas y entidades que acogían a exiliados latinoamericanos y a otras víctimas de persecución política o social, fue el precedente directo de la entidad.
Fruto de estos esfuerzos, ACSAR se constituyó formalmente en Barcelona en el año 1980, impulsada por personas vinculadas al movimiento por los derechos humanos en Cataluña, como Josep Ribera, Felip Solé Sabarís, Agustí de Semir y Joan Gomis. El objetivo fundacional era claro: dar apoyo jurídico, humanitario y social a las personas refugiadas y solicitantes de asilo presentes en nuestro país en un momento en el que todavía no existía una normativa de asilo consolidada.
Desde sus inicios, ACSAR combinó dos dimensiones complementarias:
- La ayuda individual, enfocada a ofrecer atención directa a las personas refugiadas en aspectos jurídicos, de inserción social, laboral o asistencial.
- La solidaridad colectiva y la incidencia política, con campañas de sensibilización, educación pública y trabajo para poner sobre la mesa la problemática del refugio en Cataluña y España.
La entidad también formó parte de la red que, conjuntamente con el Ayuntamiento de Barcelona y otras organizaciones, contribuyó a la creación y consolidación del Servicio de Atención a Inmigrantes, Emigrantes y Refugiados (SAIER), un servicio municipal especializado en la atención a personas migrantes y refugiadas que funciona desde finales de los años 1980.
Durante las décadas siguientes, ACSAR se convirtió en una entidad de referencia en Cataluña para la atención a personas refugiadas, participando en redes de entidades sociales, estableciendo servicios de asesoramiento legal y colaborando con instituciones públicas para mejorar las políticas de acogida y protección.
Fundación ACSAR (2005)
En el año 2005 se crea la Fundación ACSAR, que recoge y amplía la labor iniciada por la Asociación Catalana de Solidaridad y Ayuda al Refugiado desde los años 1980. La fundación surge con una perspectiva renovada, centrando su trabajo en:
- La investigación y el estudio de los fenómenos migratorios y de protección internacional
- La formación y sensibilización sobre asilo, diversidad y derechos humanos
- La incidencia en políticas públicas
- El asesoramiento jurídico especializado
- La cooperación internacional, asumiendo proyectos de defensa del derecho de asilo y del refugio en todo el mundo
Esta nueva etapa busca consolidar a ACSAR como actor de referencia en el análisis y respuesta a las dinámicas de movilidad humana, integrando experiencia, conocimiento y compromiso social para contribuir a la construcción de una sociedad más plural, diversa y cohesionada.
Hoy, la Fundación ACSAR continúa trabajando con rigor y compromiso los valores fundacionales de la asociación original, manteniendo vivo el legado de ayuda, acogida y defensa del derecho de asilo que surgió en los primeros años de la democracia española y que se ha ido transformando para responder a los retos contemporáneos del fenómeno migratorio y de los derechos humanos.



