Siguiendo el ejemplo del gobierno de Meloni, el grupo de los veintisiete pasa al Parlamento Europeo [donde cuenta con una aceptación casi asegurada] la propuesta de poder crear centros de deportación de inmigrantes fuera del territorio europeo. También se reduce el apoyo económico a países de la UE con presión migratoria y el número de reasentamientos en un paso más hacia el endurecimiento importantísimo de la política migratoria de la UE.

