Según el último sondeo del Instituto de Ciencias Políticas y Sociales de 2025, la sociedad catalana se está volviendo más reactiva frente a la inmigración y el feminismo.
Pese a que la mayoría todavía ve positiva la diversidad, el apoyo a limitar la entrada de personas migrantes ha dado un salto espectacular, pasando del 44 al 63.7% en sólo dos años. En especial, se remarca un giro a la derecha de los hombres jóvenes, que contrasta con una actitud más abierta de las mujeres de la misma edad.
En un momento en el que el debate sobre la convivencia y los derechos es central, estos datos nos obligan a analizar las causas de este distanciamiento social ya reforzar los espacios de diálogo a fin de evitar que la desconfianza política siga creciendo.

