Período de ejecución: 2024-2025
Este proyecto se ha desarrollado conjuntamente con el socio local Beit Atfal Assumoud (National Institution of Social Care and Vocational Training) con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona. Se desarrolló entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025.
El proyecto tenía como objetivo inicial ofrecer servicios integrales de salud mental y apoyo psicosocial (PSS) a niños, niñas, adolescentes y personas cuidadoras en los campos de refugiados de Beddawi y Nahr el Bared, en el norte del Líbano, con la finalidad de abordar el impacto psicológico derivado de los continuos desafíos socioeconómicos y de seguridad, así como las dificultades evolutivas y cognitivas que afectan a la infancia y a sus familias. A lo largo de su implementación, el proyecto ha mantenido una prestación continuada de servicios, garantizando una respuesta adaptada a las necesidades de las personas beneficiarias en un contexto de alta vulnerabilidad.
Durante el período de ejecución, se han llevado a cabo 3.923 sesiones individuales de asesoramiento y terapia dirigidas a 336 niños, niñas y adolescentes y a 43 personas cuidadoras, centradas en la regulación emocional, el refuerzo de la resiliencia y el desarrollo de habilidades de afrontamiento, al tiempo que se han abordado dificultades del desarrollo, situaciones de depresión y otras problemáticas psicológicas emergentes. Paralelamente, se han desarrollado sesiones específicas de apoyo a la crianza y a las personas cuidadoras, con el objetivo de mejorar la comprensión de las necesidades psicológicas de la infancia y promover prácticas de crianza positiva, alcanzando un total de 177 participantes.
El proyecto también ha incorporado acciones de sensibilización y prevención a nivel comunitario, mediante campañas sobre el autismo y la prevención del abuso infantil, que han llegado a niños, niñas, adolescentes, personas cuidadoras y miembros de la comunidad. Asimismo, se han implementado actividades estructuradas de apoyo psicosocial, incluyendo acciones recreativas, educativas y de sensibilización, que han contribuido a mejorar la interacción social, la autoconfianza y la gestión del estrés entre los niños, niñas y adolescentes participantes.
Un elemento relevante del desarrollo del proyecto ha sido el trabajo con las familias y el fortalecimiento de su participación comunitaria. En este sentido, se han creado comités de madres, padres y tutores/as formados por 26 miembros, que han reforzado sus capacidades de incidencia mediante formaciones y han aumentado su rol en la planificación, implementación y evaluación de las actividades de salud mental, especialmente en acciones de sensibilización e incidencia, realizando visitas a diferentes organizaciones. Al mismo tiempo, se han desarrollado procesos de capacitación dirigidos a profesionales, mediante la realización de formaciones que han beneficiado a personal que trabaja en proyectos de educación, salud mental y apoyo psicosocial.
En cuanto a los mecanismos de trabajo, los centros de orientación familiar de los campos de Beddawi y Nahr el Bared han acogido a niños y niñas con necesidad de servicios especializados derivados de centros de salud, centros educativos y otras organizaciones, así como casos que han accedido a los servicios de manera directa a través de la comunidad. La primera entrevista ha sido realizada por trabajadoras sociales, que han elaborado un expediente social completo con información personal, antecedentes médicos, la problemática principal y datos sobre la situación económica y social de la familia. A partir de esta valoración inicial, los niños y niñas han sido derivados a profesionales especializados, que han diseñado planes de intervención individualizados adaptados a sus necesidades específicas. En el caso de las familias, se han realizado visitas domiciliarias como parte del seguimiento y acompañamiento psicosocial.
De manera periódica, las trabajadoras sociales han elaborado planes trimestrales para el desarrollo de actividades comunitarias de apoyo psicosocial con niños, niñas y adolescentes, así como acciones de sensibilización dirigidas a las personas cuidadoras. También se han mantenido reuniones mensuales con los comités de familias para planificar y preparar las actividades previstas. A pesar del contexto económico complejo y la inestabilidad general del país, no se han producido incidencias relevantes durante la implementación del proyecto, que ha podido mantener la continuidad de los servicios y asegurar un apoyo constante a las personas beneficiarias.
Donante

Socio local



