Período de ejecución: 2023 – 2024
El proyecto Salud mental y Derechos Humanos con enfoque comunitario en los campos de refugiados en el sur del Líbano, desarrollado entre diciembre de 2023 y diciembre de 2024, ha sido una intervención fundamental para garantizar la protección y recuperación de los derechos de la infancia en situación vulnerable a través de la atención a la salud mental y el apoyo psicosocial en los campos de refugiados palestinos de Tiro, gobernación sur del Líbano. Solicitado por la Fundación Privada ACSAR sin entidad agrupada e implementado por la contraparte local BAS (National Institution of Social Care and Vocational Training – NISCVT), se ha llevado a cabo en un contexto de crisis humanitaria, sociopolítica y migratoria donde Tiro concentra el mayor porcentaje de población refugiada del país, con alta incidencia de necesidades especiales y diversidad funcional en la infancia.
La gobernación sur presenta una densidad poblacional extrema y condiciones de vida precarias, con niños y niñas que no pueden ejercer efectivamente el derecho a la salud mental ni a condiciones dignas, agravado por la exclusión de servicios especializados y el estigma social. El enfoque comunitario, multidisciplinar y centrado en derechos humanos con transversalización de género ha estructurado la acción en tres mecanismos esenciales: mejora del acceso a atención e intervención psicosocial de calidad para la infancia y sus familias; empoderamiento de las comunidades mediante sensibilización, intercambio de conocimientos y participación directa; y espacios de denuncia, incidencia y coordinación con autoridades locales (municipalidad de Tiro, MOPH, UNRWA). Han participado titulares de derechos (TD: infancia y familias), titulares de responsabilidades (TR: equipo multidisciplinar de BAS y entidades de la infancia) y titulares de obligaciones (TO: autoridades).
La intervención se alinea con el objetivo específico 4.4 de impulsar la protección y garantía de los derechos de la infancia en el marco del derecho a migrar, desplazarse y al refugio. BAS ha desplegado terapias psicológicas, apoyo psicosocial y acciones comunitarias que aseguran una atención accesible y de calidad, generando capacidades entre TD y TR para reclamar derechos e implicando a las autoridades locales en mecanismos de coordinación y sostenibilidad. A pesar de la adversidad del contexto, la ejecución ha mantenido la operatividad de los centros cuando otras estructuras colapsaron, con seguimiento técnico constante de ACSAR.
La experiencia ha consolidado el empoderamiento progresivo de la infancia refugiada y sus familias como protagonistas de la defensa de sus derechos, transformando dinámicas comunitarias mediante la reducción del estigma y el refuerzo de redes locales. La implicación activa de los TO ha posicionado la salud mental como prioridad en la agenda municipal, estableciendo bases para la sostenibilidad de las intervenciones más allá del proyecto.
Donante

Socio local



