Apenas unos meses después de la aprobación del Nuevo Pacto Europeo de Migración, un acuerdo de la UE muy criticado por entidades defensoras de derechos humanos por suponer un riesgo para los derechos de las personas solicitantes de asilo, algunos Estados miembros firman ahora una carta en la que piden ir aún más allá. La carta, liderada por la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, propone la externalización del propio proceso de solicitud de asilo siguiendo una política a la que denominan “cero solicitantes de asilo”.
La carta está firmada por Dinamarca, la República Checa, Austria, Polonia, Grecia, Italia, los países bálticos, Malta y Bulgaria. Este posicionamiento supone un riesgo para los derechos humanos de todas aquellas personas que se ven obligadas a huir de sus hogares y refuerza los discursos e ideales xenófobos, ya en aumento en toda Europa.
