La nueva reforma del reglamento de la Ley de Extranjería, que el gobierno español aprobará este martes, simplificará los requisitos para obtener permisos de residencia y trabajo y ofrecerá una vía excepcional para regularizar a los solicitantes de asilo a quienes se les haya denegado la petición, beneficiando a miles de migrantes en situación irregular. El papel de las ONG y de otras administraciones será el de monitorizar la implementación de esta reforma y analizar su impacto real, tal y como se realiza desde los informes anuales sobre el estado de la inmigración en Cataluña de la Fundación ACSAR.
