En los primeros días del proceso de regularización extraordinaria de migrantes en España ya se han presentado más de 60.000 solicitudes, lo que muestra un avance rápido pese a las largas colas y la confusión inicial. El Gobierno defiende que el proceso progresa adecuadamente, aunque denuncia el “boicot” de algunos ayuntamientos gobernados por el PP por no emitir informes de vulnerabilidad necesarios. En Catalunya, en cambio, se están reforzando los recursos y la atención, con medidas como la creación de 50.000 nuevas plazas para aprender catalán y planes de formación para técnicos.

