El catalán no tiene ningún papel en la fase inicial de la regularización extraordinaria de migrantes en España, donde solo se exige acreditar estancia previa y antecedentes. Sin embargo, sí puede influir en la renovación de los permisos al cabo de un año, ya que en determinados casos se puede requerir un informe de integración que incluye, entre otros elementos, el aprendizaje de las lenguas oficiales del territorio.