Dos semanas después de la entrada masiva en Ceuta – 72.000 personas según la Policía Nacional y decenas de muertes – la crisis humanitaria continúa. Aunque la mayoría de los migrantes regresaron a Marruecos al día siguiente de cruzar la frontera, todavía hay cientos de personas viviendo en la ciudad autónoma, muchas de ellas menores de edad.