Últimamente, el hecho migratorio ocupa las primeras páginas en los medios de comunicación. Concretamente, por el acuerdo entre el Partido Socialista Obrero Español y Junts per Catalunya sobre el traspaso de competencias a Cataluña. Desde la Fundación ACSAR lamentamos que este acuerdo no haya ido acompañado de un debate político y social transparente con la sociedad catalana para generar un consenso. Esta situación ha permitido una instrumentalización negativa del hecho migratorio y un debate falso y fuera de lugar que no ayuda a avanzar hacia la inclusión ni hacia la construcción de una sociedad cohesionada. La Fundación ACSAR quiere hacer una aclaración sobre su posicionamiento:

  1. Desde ACSAR hemos pedido siempre el traspaso de competencias a Cataluña en materia de inmigración, según lo previsto en el Estatuto de Cataluña de 2006, además de la reactivación de las comisiones bilaterales de competencias entre el Estado y Cataluña.
  2. Es necesario dar un paso adelante hacia la consolidación —con más recursos— de las competencias exclusivas del Gobierno de Cataluña en materia de acogida e inclusión. Además, deben asumirse más competencias exclusivas en el ámbito relacionado con la ocupación, a través del SOC, y con la participación de los agentes sociales y económicos, como sindicatos y patronales. Es necesario avanzar tanto en la determinación de la necesidad de mano de obra en diferentes sectores como en la extensión de la competencia que otorga las concesiones de autorización de trabajo iniciales, ampliándola a sus renovaciones. Debe avanzarse, tal y como marcan las directivas europeas, hacia la unificación de las autorizaciones de trabajo y los permisos de residencia en un único permiso bajo la competencia exclusiva de la Generalitat de Catalunya.
  3. Consideramos que centrar el debate de las competencias en el control de las fronteras y la gestión de los centros de internamiento y expulsiones es un retroceso que limita el hecho migratorio a la seguridad, y no a políticas de inclusión, acogida y acomodación basadas en la igualdad y la ciudadanía. Desde ACSAR queremos reiterar nuestro posicionamiento a favor del cierre de los centros de internamiento de extranjeros (CIE). Consideramos que una persona que no ha cometido ningún delito nunca puede ser privada de su libertad.
  4. La inclusión y la acomodación son un proceso, no hechos automáticos ni mecánicos. Es necesaria una buena política de acogida que incluya el conocimiento y el uso de la lengua catalana, no solo para la inmigración, sino para toda la población que reside de forma continuada en Cataluña. Hacen falta medios y recursos, además de sensibilización sobre la importancia del conocimiento del catalán como factor de ascensor social y de igualdad. No se puede reducir el aprendizaje del catalán a medidas restrictivas y amenazantes condicionadas a la concesión o no del permiso de residencia, especialmente para las personas recién llegadas.
  5. El traspaso de competencias debe aportar una mejora de los servicios públicos, así como más agilidad en los trámites y en su resolución. Para ello, se necesitan más recursos económicos, técnicos y humanos.
  6. Todo el hecho migratorio debe ser una prioridad dentro de la agenda política de los gobiernos. Esta debe articularse a través de un debate abierto con la sociedad, incluyendo partidos, sindicatos, patronales, entidades sociales, entidades de inmigrantes, universidades, personas expertas, etc. El objetivo debe ser avanzar en políticas de consenso y de cohesión social.
  7. Desde ACSAR volvemos a reclamar la necesidad de articular la Agencia Catalana de la Migración, aprobada en el Pacto Nacional y en la Ley de Acogida desde hace más de 15 años.