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El 22 de marzo, el Palau Macaya acogió una jornada titulada «¿Dónde estamos y hacia dónde vamos? Perspectivas de futuro quince años después de la aprobación del Pacto Nacional para la Inmigración de Cataluña», que tuvo lugar de 9:30h a 13:30h.
La Fundación ACSAR y el Club de Roma reunieron a medio centenar de profesionales de diversas áreas, incluyendo administración pública, entidades, partidos, sindicatos, patronales y académicos, para reflexionar sobre la necesidad de actualizar el Pacto firmado hace 15 años. La convicción subyacente es que esta actualización es esencial para abordar las cuestiones de inmigración y refugio de manera clara y con propuestas de consenso, situándolas como temas relevantes en el contexto actual del país.
La jornada se estructuró en dos bloques: el primero giró en torno a la evaluación de los últimos 15 años desde la firma del pacto, mientras que el segundo exploró las reflexiones y perspectivas de futuro sobre la inmigración, el asilo y el refugio.
Tras la jornada, desde ACSAR se hicieron públicas las principales demandas y reflexiones, con la esperanza de que las autoridades pertinentes las tuvieran en cuenta.
La Fundación ACSAR quiere destacar su satisfacción con la asistencia generalizada y la seriedad de la jornada de debate y reflexión, subrayando la importancia de buscar el máximo consenso posible. Además, se resalta la necesidad de dar continuidad al debate iniciado por el Club de Roma y ACSAR, instando a la Generalitat de Cataluña a abrir un espacio de diálogo con todos los actores para actualizar el pacto y la legislación.
En cuanto a las reflexiones del debate, se pone énfasis en la importancia de situar a las personas en el centro del proceso de acogida, garantizando sus derechos, así como en la necesidad de agilizar los procesos administrativos para adaptarse mejor a la realidad social. Asimismo, se destaca la relevancia de las políticas de vivienda, sanidad, educación y empleo como pilares para una vida digna de las personas migrantes y refugiadas. También se insiste en la demanda de políticas estables y consensuadas, no sujetas a cambios cada cuatro años con los gobiernos y partidos. Finalmente, se promueve el uso del catalán como instrumento de inclusión y de refuerzo del sentimiento de pertenencia, y se subraya la importancia de incorporar la perspectiva de género en las migraciones, especialmente en relación con las tareas de cuidados.
